
Soy Natalia, Pedagoga y Doctora en Educación y Psicología por la Universidad de Oviedo. Máster Universitario en Investigación e Innovación en Educación Infantil y Primaria y Máster Universitario en Terapias Psicológicas de Tercera Generación y Contextuales.
Tengo más de 15 años de experiencia en la Orientación Familiar, una amplia trayectoria en el trabajo con niños, adolescentes y adultos así como en el acompañamiento a familias.
Desde la Psicopedagogía y la Orientación Familiar centramos la mirada en como se construyen los entornos de las personas: los hábitos, la organización, el ejercicio de la parentalidad y/o las dinámicas familiares (comunicación, toma de decisiones, conflictos, desarrollo de la autonomía, etc…).
A través de un enfoque práctico y aplicado, orientamos el acompañamiento a mejorar el funcionamiento cotidiano y facilitar que las personas encuentren formas más claras y sostenibles de organizarse y avanzar.
Los cambios más profundos no suelen producirse porque alguien nos explique lo que nos ocurre, sino porque llegamos a descubrirlo a partir de nuestra propia experiencia.
Por eso, la intervención se construye de forma progresiva. Cada sesión incorpora un descubrimiento principal, sobre el que se irán apoyando los siguientes. No se trata de presentar todas las herramientas desde el principio, sino de introducirlas en el momento en que la persona está preparada para comprenderlas, darles sentido e integrarlas en su propia experiencia.
En mi forma de trabajar, las explicaciones llegan después de la observación, las preguntas abren camino hacia las respuestas y la reflexión guiada favorece descubrimientos significativos que ayudan a la persona a comprenderse con mayor profundidad.



Trabajo desde una mirada integral y humanista, que une el conocimiento científico que nos aportan diferentes disciplinas como la pedagogía, la psicología, la filosofía o la neuroeducación.
Cada persona tiene una forma de pensar, relacionarse y organizar su vida que influye en como funciona y en su entorno.
No trabajo desde el diagnóstico clínico ni el tratamiento de síntomas, sino desde la mejora de rutinas, hábitos y toma de decisiones.
Acompaño a las persona, a las familias a comprender lo que ocurre y a encontrar nuevas formas de avanzar con equilibrio y esperanza.